
Muchos de ustedes saben que cada cierto tiempo utilizo la frase “expandiendo horizontes”, cada vez que me sucede algo significativo en mi vida.
Y si no sabías eso, te invito a que eches un vistazo a varias de mis publicaciones en cada una de mis redes sociales (Facebook, Instagram y LinkedIn), bajo el nombre de usuario @carmenangelica.pr
Ahora, ¿De dónde viene el afán de escribir o mencionar esa frase cada vez que me sucede algo? Bueno, todo se remonta al año 2022. Un año donde la Carmen Angélica Figueroa Guzmán tenía una realidad de vida muy diferente a la de ahora. En aquel entonces era simplemente una joven común y corriente, con su trabajo y sus estudios graduados por completar, pero en su ámbito personal; una joven ciegamente enamorada.
Y digo ciegamente enamorada porque sin quererlo, había terminado en una situación emocional tan delicada que con el tiempo hizo que se perdiera a sí misma (pero eso es una historia vieja y para otro momento).
Lo que sí rescato de aquél entonces es que su mundo estaba limitado a una vida simple, tranquila y sin los vaivenes y estrés que puede causar una plataforma que te de la seguridad y la exposición a un terreno lleno de diferentes caminos y posibilidades. Y aunque todavía conservo parte de ese pensar y anhelo de vivir una vida tranquila y simple; en la actualidad me encuentro con mayor seguridad de querer y atreverme a experimentar nuevas experiencias de vida en diferentes campos siempre y cuando mis valores como ser humano y mi esencia se mantengan intactos.
Es por eso que cuando me ocurren cosas lindas en diversos ámbitos de vida, siempre digo que estoy “expandiendo horizontes”. Para mí es una forma de mantenerme centrada en quién soy y concentrarme en el hecho de que siempre hay que seguir aprendiendo de los demás para ser nuestra mejor versión. Es una forma de mantener la humildad ante todo tipo de situación ya que un día podemos estar en la cima del mundo, pero el día de mañana no sabemos.
Así que no te sorprendas si con el pasar del tiempo sigo diciendo la frase o la cambie por otra que sirva de motivación no solo a mí, sino a otros a atreverse a vivir nuevas experiencias. A fin de cuentas, también sirve de celebración por conquistar nuevas metas y estar súpero agradecido por ello.
Y de vez aprovecho para exhortarte a hacer lo mismo. ¿No se siente bien sentir que estás expandiendo horizontes cada vez que cumples alguna meta que te propusiste? Imagina las posibilidades que eso conlleva y lo que te puede traer en un futuro lejano o cercano. No tiene que ser la misma frase, puede ser alguna de tu preferencia.
Pero el hecho de querer hacer el gesto y expresarlo de una manera especial hace que todo lo que estés trabajando para lograr tenga un significado especial. Le añade profundidad y emoción hacia lo que estás queriendo hacer en tu vida.
Así que dime, ¿En qué frase pensaste mientras leías este artículo?