
¡Qué difícil se nos ha hecho balancear todos nuestros aspectos de la vida!
Pero, ¿Quién dijo que iba a ser fácil?
La realidad que el poder vivir una vida balanceada en todos los aspectos que nos podamos imaginar se ha vuelto un desafío. Esto es empezando por todos los avances en la tecnología en estas últimas décadas, el rápido crecimiento y revolución de diversos aspectos de nuestra sociedad, el tener que vivir cada una de nuestras etapas de vida de manera inevitable e irrevocable, entre muchas otras cosas más.
Todo esto en un principio puede parecer que está bien, que hay muchas cosas que tiene que pasar y que no hay manera de cambiarlas pues es el vaivén de la vida.
Aún así el verdadero reto de nosotros como seres humanos capaces de realizar múltiples tareas en todos los aspectos es, realizar cada una de las mismas sin tener la repentina necesidad de “pegarnos un tiro en la cabeza”.
Y con eso llega el balance.
Y va seguido de la mano con el arte. Pero, ¿Qué es el arte? ¿Surge de la nada o hay un debido proceso de práctica?
Yo digo que de las dos.
Tener balance en la vida es difícil, más no imposible. En mi caso se requirió de vivir en un periodo caótico en mi vida académica para poder empezar a implementar hábitos. Aunque con el paso de los años he aprendido a manejar mejor el tiempo y ser más eficiente al momento de hacer mis tareas y deberes del día, te admito que hay momentos en que quisiera tirar todo a un precipicio y empezar desde cero.
Y en algunas ocasiones lo he hecho, pero con el propósito de desconectarme y salirme de la rutina. Aún así, siempre regreso a ese vaivén de querer retarme y cumplir con varias cosas al mismo tiempo. Entiendo que esa es la naturaleza del ser humano. El poder desconectarse de la rutina y lo que normalmente hace para poder conectarse consigo mismo. ¿Qué loco no?
Llegar a tener un balance en la vida es bien difícil y requiere de mucha práctica. Yo usualmente utilizo una agenda física para poder visualizar todo lo que tengo que hacer y tener control sobre todas las cosas que han estado pasando (también porque me gusta marcar todas las cosas que tengo ya completadas). Pero también hay otras maneras y herramientas (digitales o físicas), para lograr adquirir ese balance que deseamos en la vida.
El arte, aunque surja de manera espontánea y se caracterice por su creatividad, requiere de disciplina. Hay que moldearlo hacia la meta que nosotros queremos alcanzar y buscar la forma de mantenerlo consistente con lo que queremos hacer porque de lo contrario perderemos el control de todo.
Eso mismo pasa cuando queremos obtener el balance en nuestras vidas. No podemos enfocarnos solamente en el trabajo porque tenemos que dedicar tiempo de calidad a nuestras familias. Lo mismo ocurre con nuestras amistades, aquellas personas que queremos conocer en un ámbito personal o incluso laboral. Y sin contar con que nosotros de vez en cuando necesitamos tiempo para uno reencontrarse consigo mismo.
Como ves, el arte de balancear la vida no es tarea sencilla, pero con los pequeños detalles y hábitos saludables podemos hacer la diferencia. No se trata de tener una vida mejor que los demás, se trata de tener una vida mejor para ti. Así que no te asustes si de momento sientes que no puedes con todo o que dependes de ciertas herramientas para visualizar todo lo que tengas que hacer y así tener el balance que deseas en la vida, pues al fin y al cabo es tu vida; no de los demás.