
Muchos sabrán que a medida que me he formado académica y profesionalmente, me he encontrado en lugares y eventos que tienden a retarme tanto a nivel físico como emocional.
Y cuando pensaba que el participar en el Miss Universe Puerto Rico era lo más retante que había hecho; me equivoqué. Fue ser una de las panelistas del Women Economic Forum of Caribbean (mejor conocido como WEF Caribbean); una organización dirigida a empoderar a las mujeres a través del liderazgo y la educación para una mejor sociedad.
Creo que está demás decir que me tocó formar parte del foro de Mercadeo Digital donde tuve la oportunidad de hablar de las ventajas de la Inteligencia Artificial junto a varios expertos y les cuento que estaba asustadísima.
Sí, era mi primera vez como panelista en un foro tan grande y sí, estaba junto a diversas personas destacadas dentro de la industria. De hecho, me pareció gracioso ser la persona más joven del grupo (debí verme bien pequeña e insignificante al lado de todos ellos), pero aún así me a trevo a decir que me pude defender. Recuerdo haberme levantado super temprano para prepararme y llegar a tiempo al lugar. De hecho fui la primera en llegar a la Compañía de Turismo y ni siquiera habían llegados las personas organizadoras del evento.
Claro, anteriormente había tenido la oportunidad de realizar presentaciones académicas, a nivel universitario y hasta de manera experimental en diversas iniciativas relacionadas al periodismo y las comunicaciones con otros compañeros de universidad. Pero nunca lo había hecho con desconocidos y frente a personas que eran no solo de Puerto Rico, sino de otros países como España y Latinoamérica.
A lo que quiero llegar con todo esto, además de contar mi experiencia como panelista en un foro grandísimo y frente a personas que no conocía, es que uno nunca sabe las oportunidades que están por llegar o las puertas que están por abrirse a menos que uno lo intente. En este caso yo llegué al WEF Caribbean a través de las redes sociales. Una tarde vi que ellos estaban promocionando el evento y yo les escribí con el motivo de poder colaborar ya sea como ujier, como voluntario o de alguna forma en su organización. Y unas horas más tarde ellos me contestaron, me pidieron mi información y mi currículo y luego de unas horas; me enviaron la invitación de manera formal para ser panelista.
Este es un caso bien particular donde el proceso conmigo por alguna razón fue bien simple. Pareciera que estaba ya pre-destinado a que estuviese allí. Y claro, hay otras situaciones en que el proceso es bien sencillo, pero quería utilizar esta historia como ejemplo de que hay ocasiones en que las oportunidades y las nuevas metas y sueños por alcanzar, están al alcance de nuestras manos.
Así que si estás en un momento o situación en la que tengas que tomar la decisión de si dejar pasar o no esa oportunidad, mi consejo es que luego de evaluarla bien, hagas el intento. Uno nunca sabe lo que hay al otro lado de “ese charco”, que tenemos que cruzar y en mi experiencia…. A veces es mejor lanzarse y salir derrotado o ganando, que nunca lanzarse y quedarse con la intriga.