
Todos tuvimos, en su momento, la costumbre de escribir con abreviaciones y palabras mal escritas en las redes sociales para ser vistos como personas “divertidas”, entre nuestros grupos sociales (particularmente en la adolescencia).
Unas personas exageraban el nivel de combinaciones extrañas en las palabras. Se colocaban símbolos en las vocales, los famosos “emoji”, o incluso acortaban las palabras para hacer que la escritura fuera más rápida.
Pero a lo largo del tiempo me he dado cuenta que este tipo de escritura ha evolucionado. Actualmente, no necesariamente se abrevian las palabras o se combinan letras con símbolos que impiden su fácil lectura. De hecho lo que he percibido es que, tanto en páginas personales como de negocios en las redes sociales, no hay casi diferenciación alguna entre una y otra.
La personalización en el contenido publicado en las plataformas digitales, particularmente en los pequeños negocios que se rigen por el modelo “Business to Consumer”, (B2C) es esencial para que subsista. Esta debe estar combinada con una buena ortografía y si es necesario con un arte que complemente la publicación creada para llamar la atención del consumidor. Sin embargo, dicha personalización a un nivel extremo no debe justificar el publicar contenido de baja calidad y que se sienta como si lo que la audiencia está viendo es una página personal; en vez de una página de una empresa u organización.
La falta de distinción y cuidado en la elaboración de estos contenidos no solo afectan la imagen de la marca en dichas plataformas digitales, sino que deterioran el acercamiento entre vendedor y consumidor a nivel que podría dañar la credibilidad de los servicios que ofrecen.
Es por ello que se recomienda tener en cuenta la esencia de la marca. Para ello hay que saber su propósito, su visión, conocer el mercado en el que se quiere desarrollar y la audiencia a la que se quiere dirigir. De esa forma, se podrá obtener buen detalle de todo lo que la compone y así se podrá crear contenido de buena calidad.
En cuanto a la ortografía, sabemos que las reglas gramaticales están en pleno cambio y aunque seamos los más estudiosos del idioma, siempre habrá algún error (humano o no), al momento de escribir. Lo importante de ello es que sepamos a quiénes nos estamos dirigiendo y a quiénes estamos representando al momento de publicar. Así, tendremos la certeza de que lo que publicamos será de beneficio para todos.