
Todos odiamos frustrarnos. Odiamos ver que las cosas que tanto queríamos que pasaran llegaran a su fin. O que simplemente no se den. Puede que en unas ocasiones lloremos, gritemos y tengamos ese sentimiento de frustración que se apodera de nosotros.
Seguramente ya habrás leído en este blog artículos en donde resalto la importancia de validar nuestras emociones, de sentirnos felices, tristes o enojados cuando hay que hacerlo porque a fin de cuentas; eso es lo que nos hace humanos.
Y es por eso que hoy te digo que sí, se vale frustrarse.
Se vale sentirse que no podemos con todas las cosas de las que somos responsables, se vale frustrarse y pensar que somos un fracaso o que quizás tengamos que tomar decisiones en nuestras vidas que nos lleven por un rumbo super diferente al que teníamos ya evaluado y trazado desde un principio. Sí, se vale frustrarse, pero no se vale vivir de ello.
No se vale vivir del “Ay, bendito”, y tampoco se vale de estar constantemente reviviendo situaciones o eventos del pasado porque el pasado de cada uno de nosotros no nos define. Con el tiempo he visto que se nos inculca desde muy pequeños a vivir en extremos para unas cosas mientras que para otras hay que ser “más condescendientes”, o incluso hasta “flexibles”, especialmente con las emociones. Siempre se no ha inculcado que siempre tenemos que estar felices y que para estar felices tenemos que estar realizándonos en diversas maneras y, aunque es cierto en gran medida, no todo el tiempo se nos va a dar.
Es por eso que te invito a que sueltes tus emociones de vez en cuando. Puede que estés en una situación delicada, como puede que no, pero siempre es bueno soltar tus emociones de manera responsable y velando que el efecto de ello sea uno positivo tanto para ti como para el que está a tu lado. Recuerda, sentir emociones es de humanos, el llorar, el reír, el gritar y pelear son emociones que forman parte de nuestra naturaleza y nosotros no debemos reprimirlas para complacer a los demás. Debemos aprender a manejarlas y dominarlas para usarlas a nuestro favor y también por nuestra salud física y mental.
Así que suelta esa frustración que tienes con lo que sea que estés pasando ahora. Se vale, recuérdalo siempre.