
Este mes quiero invitarte a que tomes unos dos minutos de tu vida y mires hacia atrás. Necesito que aproveches estos minutos y reflexiones sobre todo lo que has vivido en este 2024.
Este al igual que los años anteriores, estuvo lleno de retos, experiencias hermosas y lecciones de vida que atesorarás en lo más profundo de tu corazón. Es probable que sientas caer alguna lágrima silenciosa por tus mejillas al recordar cada experiencia grata que has vivido en soledad, o en compañía y que te ha marcado de por vida. También es probable que generes un suspiro profundo, recordando lo que fue y no pudo ser con personas, en lugares o con proyectos que consideraste poderosos, fructíferos o interesantes de interactuar y que por alguna razón, simplemente no pudo ser.
Aún así, quiero que veas cada una de esas experiencias pasadas y te permitas sentir toda esa ola de emociones que te provoca en el centro de tu ser. Puede que te duela el pecho, o que llores, o que simplemente tu respiración se sienta más agitada de lo normal. De todas formas, quiero que recuerdes que sentir cada una de esas emociones es natural, es de humanos expresar nuestros sentimientos al recordar cada una de nuestras experiencias vividas.
En este mes quiero que tengas muy claro que cada una de esas experiencias vividas, metas cumplidas y sueños (que pudieron o no realizarse), te ayudaron a crecer y ser una nueva versión de ti. Y si por alguna razón al reflexionar sobre todas tus experiencias pasadas concluyes que el 2024 no fue tu año; te invito a que no pierdas la fe. Puede que no veas la razón de por qué tuviste que pasar por todas esas experiencias que consideras que no son gratas, pero dale tiempo al tiempo y no te rindas. Sigue tu camino.
En ocasiones creemos que tenemos que vivir de forma pesimista solo por tener malas experiencias en diversos aspectos de nuestras vidas. O simplemente porque nuestros planes no salieron como quisiéramos que salieran, sin embargo, la realidad es que hay cosas y experiencias de vida que no van a darse a la primera. Por tal razón hay que ser pacientes y cultivar el agradecimiento por lo que tenemos al presente y tener el convencimiento de que si no s hoy, es mañana y si no es mañana en algún momento será.
Lo importante de esto es el camino, el proceso de crecimiento para alcanzar aquello que más deseas. Como dicen por ahí “la Fe mueve montañas”. Así que mira todas esas experiencias vividas en este año y saca una lección de vida de cada una de ellas. Y por más que la vida te ponga obstáculos, no desistas ni pierdas la Fe de seguir dando lo mejor de ti para cumplir tus sueños.