
Hoy quiero abrirme un poco más con ustedes. Y creo que hay muchas personas que tal vez se sientan identificados, o tal vez no. Pero la realidad de la que voy a hablarles es sobre la disciplina y el trabajo que requiere el tener presencia en las redes sociales.
El fenómeno de las redes sociales, el convertirse en un influencer o creador de contenido es un mundo lleno de posibilidades. Dentro de él tienes la capacidad de conocer a varias personas, conectar con marcas, empresas, obtener miles de oportunidades entre otros. Es un mundo que llama la atención y al mismo tiempo te hace sentir que puedes llegar al espacio.
Sin embargo, hoy quiero dedicar este espacio a hablar un poco de la realidad acerca de todo lo relacionado al mundo de la creación de contenido en las plataformas digitales. Y lo primero es que todos comenzamos simplemente, porque queremos expresarnos tal cual ante los de más. Incluso lo hacemos hasta para nosotros mismos y en la mayoría de las ocasiones, sin un plan concreto que defina hacia qué meta queremos llegar e incluso, sin un equipo que te ayude a crear ese contenido de calidad.
Claro, a medida que va pasando el tiempo uno va evolucionando y creando contenido de diversas formas creativas para ir así buscando la forma de crecer y desarrollarse en las redes. Y aunque el factor de expresarse tal cual es, y entretenerse sigue estando ahí; la realidad es que hoy en día las redes sociales son una especie de trabajo “flexible”.
Digo “flexible”, porque, aunque tienes la libertad de realizar lo que desees en tu plataforma para el disfrute de todos, el crear tu audiencia y que se mantenga activa contigo es sumamente importante (y difícil por diversos factores que no están en nuestro control). Y para mantener una (o varias), redes sociales actualizadas de manera exitosa se requiere de mucho empeño, inversión e incluso de mucha organización.
El meramente tener buena presencia en las redes sociales sin importar si tienes muchos o pocos seguidores, requiere que le prestes atención a cada detalle sobre tu contenido, el contenido que consumes, la intención y el por qué estás creando esa publicación, tu imagen y muchas otras cosas más. Por lo que cada vez que escucho a personas hablar de los creadores de contenido de manera “burlona”, o “despectiva”, simplemente me dan una mezcla de risa y pena.
El ser un influencer o creador de contenido serio no es simplemente tener presencia en las redes y publicar varias veces al día. Es crear contenido de impacto dirigido a un público en particular que te puede catalogar como un modelo a seguir. Son largas horas de planificación, creación y edición de fotos y vídeos para que sean entregados en su mejor calidad para el disfrute de una comunidad de personas. ¿Que el producto final lo haga ver como que el trabajo es muy fácil de hacer y hasta divertido? Bueno, ese es el punto.
En fin, este escrito es solo para poner en perspectiva un poco del verdadero trabajo que requiere estar activo en las redes sociales. No todo es color de rosa y obviamente siempre se obtiene mucha ganancia en términos de conocimiento, experiencias y desarrollo profesional. Hoy en día hay muchas maneras de crecer y desarrollarse en ámbitos profesionales; y el mundo de la creación de contenido para las plataformas digitales no es la excepción. Lo importante de todo esto es, trabajar todo esto de manera apasionada. Es importante buscar algún tema o nicho que te encante tanto como para no solo mantenerte motivado, sino estar constantemente disfrutando de cada paso y proceso de evolución dentro de tus plataformas digitales y así no caer en la monotonía. Es así como único vas a mantenerte aprendiendo y disfrutando a medida que pasa el tiempo y creas una comunidad que te ve, escucha y se inspira a través de ti.
Así que, que no te de pena comenzar a crear contenido en las redes con los recursos que tienes. El mero hecho de atreverse a intentarlo es un gran logro. ¡Recuérdalo!