
Hoy es el famoso día de San Valentín donde todos celebramos el amor y la amistad de diversas maneras y en sus diferentes formas. Y claro, siempre tenemos estas tendencias a escuchar, ver e incluso hasta leer todo el bombardeo que existe en las redes sociales sobre qué es el amor, cómo amar y a cuál tipo de amor hay que darle mayor importancia y por qué.
Pero no voy a entrar a categorizar el amor, explicar su concepto y los diferentes tipos que existen porque escritos con ese ángulo hay por montones. De hecho, hoy, voy a celebrar el hecho de que existan días como éste simplemente, porque ¿Por qué no?
Nosotros vivimos en un mundo lleno de muchas noticias negativas que nos afectan en diferentes maneras que van desde lo físico, emocional, social y hasta mentalmente. Así que el hecho de que existan días como éste (quitando de lado el hecho de que la sociedad lo ha utilizado para fomentar el consumismo excesivo), debe ser motivo de celebración, pues el fomentar situaciones o estados de ánimo llenos de amor y optimismo es algo que no debe pasar por desapercibido.
El amor nos brinda muchas experiencias de crecimiento que pueden o no ser perfectas, pero que dejan un gran impacto en nuestras vidas y en la manera de ver muchos de sus aspectos. Nos obliga a crecer, a vivir y a experimentar diferentes situaciones en la que nos sentimos retados en cuerpo, mente y alma. Y eso es algo que, aunque muchos quieran demonizar o romantizar (porque existen ambos extremos), debemos reconocer que simplemente existe.
¿Por qué? Porque el amor, ya sea de pareja, familia, amistades, hacia uno mismo o incluso entre compañeros de trabajo es un recuerdo perfecto de dejarnos saber que somos humanos. Que somos capaces de vivir y sentir cosas tanto por uno como por otros que realmente queremos que estén presentes en nuestras vidas. Y que en base a sentir un amor sano, vivirlo y expresarlo sanamente hacia otros, nos vuelve capaces de evolucionar y realizar acciones que antes creíamos imposibles.
Así que, en resumidas cuentas, tengas o no a alguien con quién celebrar este día, no te sientas mal, molesto o incluso triste. Recuerda que un día como hoy, San Valentín, es uno para celebrar que eres capaz de ser y brindar amor. No caigas en la trampa de tener que complacer a la gente de que tienes que cumplir con un estándar amoroso para estar feliz con tu vida y contigo mismo. Simplemente celébrate tal cual eres y celebra el hecho de que eres capaz de brindar todo ese amor que estoy segura que recibirás en igual o mayor medida en el tiempo correcto; y de la manera que está destinada a ser en tu camino.