
Yo sé que estaban esperando que contara esta historia.
La realidad es que el proceso de participar en una audición tiene sus variaciones pues depende del trabajo para el que estés audicionando. Y en el caso de Miss Universe Puerto Rico para mí, es como una anécdota bien graciosa.
Yo me enteré de la audición por medio de una llamada proveniente del canal de WAPA. La historia completa de cómo y en qué circunstancia de mi vida llegó esa llamada puede que se las cuente más adelante, pero por el momento diré que era algo que no me esperaba. Yo sí sabía del proceso de audiciones y de que estaban buscando participantes. Pero no me había pasado por la mente la posibilidad de que tuviera la oportunidad de tan siquiera aparecerme en el canal para realizar la audición.
Recuerdo que cuando decidí prepararme para participar en la audición tuve que buscar vídeos viejos de cómo yo antes hacía una pasarela (bien mala que la hacía), mientras cogí para el 2018 unos cursos básicos de modelaje en una agencia. Y claramente tenía que hacer un esfuerzo físico para mejorar mi aspecto y arreglarme mejor. Sentía que, si iba a hacer el ridículo en el canal y si iba a ser recordada por eso en el día de la audición, al menos debía asegurarme que me vieran bonita.
Eso sí, yo tenía súper oculto el hecho de que pensaba audicionar. Solo mi círculo cercano de familiares y mi jefe del trabajo lo sabían. De ahí afuera nadie sabía la locura que yo iba a hacer y de hecho, preferiría no hacer tanto ruido acerca de la audición por si acaso no entraba. Y sí, ese día me entrevistaron y me grabaron, pero yo creía que no iba a salir en los pietajes finales del reportaje.
Pero estaba súper equivocada. El día de la audición fue sábado y la semana siguiente fui tema de conversación en los pasillos de la oficina de mi trabajo. Y luego de un mes de espera, fui escogida dentro de las 28 candidatas a competir por la corona universal nacional. Y el resto, es historia.