
Muchos de ustedes saben que yo he sido a lo largo de mi carrera profesional y hasta académica, una persona muy diversa. Me encanta aprender diversas materias e ir descubriendo poco a poco hasta donde puedo llegar a nivel físico, mental e incluso emocional. Claro, dentro de eso me gusta averiguar si veo un futuro prometedor para mí dentro de ese campo profesional o no.
Pero debo confesarles que, aunque nunca vi el campo de la actuación como uno de mis nortes profesionales desde un principio, debo decir que siempre fue una materia que me llamó la atención. Siempre veía las personas actuando en obras en vivo, películas, series e incluso hasta novelas con mucha admiración pues; aunque todo es una dramatización de una historia contada por otros, se requiere de mucha dificultad el poder personificar o incluso de transformarse en alguien que no eres.
La actuación para mí es una acción. Claro tiene muchos significados incluso hasta filosóficos, sin embargo, yo siempre lo vi como un juego. Es como una extensión de la infancia que nadie quiso que se acabara. Solo que de uno ser bueno y tener éxito, te pueden pagar por ello.
La manera en que llegué a experimentar en este campo profesional fue gracias al modelaje. Empecé como extra en una serie de ABC llamada “The Baker and the Beauty” (si es que recuerdo bien el título). Recuerdo que fueron casi de 6-8 horas esperando a que me pusieran en escena para caminar por una acera como quién no quiere la cosa. Luego años más tarde estuve como extra en una película puertorriqueña llamada “La Gran Desilusión”. Ese día fueron 12 horas en el set sentada en una silla del teatro del Centro de Bellas Artes de Santurce. Y finalmente, cuando recién regresaba de México, me llamaron para estar en la película norteamericana “Dime Detective”, en el Viejo San Juan.
Gracias a Dios, todas esas oportunidades fueron pagas y me abrieron puertas a nuevas oportunidades dentro del campo del entretenimiento, comunicaciones, modelaje y hasta de la actuación. De hecho, fue de tal forma que posteriormente fui becada para tener un entrenamiento especializado en actuación, en una academia de talentos y modelaje. Desde ese entonces, he tomado en serio la preparación en actuación para así tener un conocimiento (al menos básico), para así poder realizar un buen trabajo. Porque aunque en ocasiones uno lo vea como un juego o algo que surja “de vez en cuando”, lo ideal es hacer un arte lo suficientemente bueno como para que tu y las personas que lo ven se sientan orgullosos de ello.
Ahora mismo me encuentro experimentando y enriqueciéndome en esa área y la verdad es que no me arrepiento de dar el paso. Ha sido una experiencia retante, pero al mismo tiempo gratificante y me ha hecho estar mas presente y consciente no solo de mis emociones, sino de todo lo que me rodea. La actuación, al igual que otras formas de arte tienen la capacidad de apelar a las emociones y brindarte lecciones de vida al mismo tiempo.
Con esto quiero decirte que, mi camino por todo este mundo del entretenimiento, comunicaciones, modelaje y demás ha sido uno lleno de muchas emociones y oportunidades inesperadas. Y que si te toca andar por un camino profesional así, en el que tienes que ir experimentando nuevas facetas y descubriendo nuevos horizontes, te exhorto a que lo hagas juiciosamente y con mucha disciplina y pasión. Todo sueño por alcanzar requiere de mucho esfuerzo y no todos tienen el mismo nivel de oportunidades. Aún así, te invito a que seas capaz de disfrutarte el proceso de manera que, con el pasar de los años (y dentro de todas tus altas y bajas), puedas mirar atrás y sonreír por haber tenido una serie de experiencias que hicieron de tu vida, una plena.