¿Por qué tardé tanto en terminar de leer mi serie de libros favorita?

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Ya ustedes saben que soy amante de la lectura desde muy temprana edad. Ahora eso no significa que tuviera momentos en los que me sintiera abrumada por diferentes situaciones que estuvieran fuera de mi control o simplemente porque llegaba a un punto extremo de cansancio en el que no quería hacer nada.

Ahora, ¿Llegar a tardarme más de un año en terminar un libro? Nunca.

Sin embargo hay una primera vez para todo. Y resulta que me sucedió con al serie de libros “Throne of Glass”, escrita por Sarah J. Maas. Era una serie de libros de ficción y fantasía que me encantaba y llegó al punto que me hizo revivir esas emociones que solamente vivía mientras leía libros de fantasía en mis años de escuela superior y universidad. Aún así tardé más de un año en terminar de leer la serie completa.

Las primeras razones fueron porque yo no podía encontrar en ninguna librería el último libro de la saga y la precuela. Y aunque me gusta leer en inglés, prefería tenerlas en español ya que, a excepción del primer libro de la serie, yo ya tenía casi la historia completa en su versión escrita en español.

Recuerdo cuando me regalaron esos dos libros para mi cumpleaños 27, el nivel de alegría y emoción eran inmensos y ya estaba ansiosa por empezar a leer los libros para finalmente ver cómo terminaba la historia. Esos libros eran un tesoro muy especial para mí no solo por lo que eran, sino por quién los había regalado pues en ese entonces era como si finalmente supiera de primera mano que le importaba a alguien cuya relación conmigo fuera más allá de ser un pariente, amigo o compañero de trabajo. Aún así, ocurren muchos altos y bajos en la vida que por más que hubiera preferido que no ocurriera de la forma en que se dieron, si tuvieron que ver en que me tardara en terminar esta serie.

Y en realidad, de no haber sido porque luego entré en la plataforma de Miss Universe Puerto Rico hubiera terminado de leer la serie desde mucho antes. De todas formas, siento que Dios hizo que pasaran todas esas cosas por algo ya que cuando finalmente decidí retomar la lectura de estos últimos libros, la sensación fue distinta. Ya no era la niña toda ilusionada que se moría con ansias por terminar la serie. Me disfrutaba el retomar la lectura e ir recordando el por qué me encantaba tanto la serie, pero el ritmo era más pausado. Más calmado.

No estaba retomando la lectura de esta serie ni porque tuviera que reseñarla, ni porque me regalaron los libros ni nada por el estilo. Ni si quiera era para cumplir con terminar de leer la historia. Con el paso del tiempo me di cuenta que lo hacía por mí, por entretenerme, por querer tener un espacio dentro de las 24 horas del día y dejar que mi mente y alma creativa viajen a una realidad diferente. Una realidad sin ataduras.

Podré haberme tardado muchísimo tiempo en terminar esta serie, pero el nivel de satisfacción y disfrute que obtuve me demostró que los tiempos son perfectos. Que la calma siempre tiene un propósito y que tratar de hacer las cosas a la prisa y por cumplir no nos llevará a ningún lado. 

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